lunes, 26 de julio de 2010

CON OBRADOR, PERO

CON OBRADOR, PERO...

Luego de leer "La Mafia que se Adueñó de México... y el 2012", la última obra de Andrés Manuel López Obrador, y de apreciar el gigantesco apoyo popular a él, manifestado ayer 25 de julio en el zócalo, difícilmente alguien de la izquierda, o simplemente comprometido con la lucha por el rescate del país, no estará de acuerdo en apoyar su candidatura a la Presidencia de la República.

Sólo él, de entre los posibles candidatos de la izquierda, concita un respaldo tan vehemente de tan destacados intelectuales, de organizaciones sin registro y de una multitud organizada que rebasa los 3 millones de personas; muy atrás están Marcelo Ebrard, Cuauhtémoc Cárdenas y Alejandro Encinas, no se diga la desfondada Amalia García o los principales líderes de Nueva Izquierda: Carlos Navarrete o Jesús Ortega, cuyas mismas precandidaturas carecen de seriedad y deben
interpretarse como posicionamientos para negociar diputaciones, senadurías, delegaciones del Distrito Federal o acaso la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.

Pero además, de entre todos los políticos nacionales, sólo él se atreve a desenmascarar públicamente, al grupo oligárquico que se ha eregido en virtual propietario del país y se asume como patrón de quienes en los últimos sexenios han detentado el Poder Ejecutivo, llegando a niveles vergonzosos en el régimen de Felipe Calderón, en buena parte por la debilidad con que éste arribó al cargo.

Aunque es una verdad sabida por muchas personas informadas, sólo López Obrador señala los nombres, apellidos, empresas y origen malhabido de tan conocidos multimillonarios mexicanos que, en sólo los 6 años del régimen de Salinas, se convirtieron en parte de los hombres más ricos del planeta, mientras la inmensa mayoría de los habitantes del país vive un proceso inexorable de empobrecimiento, al acumularse la riqueza generada por toda la sociedad en manos de este grupo de oligarcas.

Es el momento de cerrar filas, pero también de señalar nuestras diferencias con él y de manifestar lo que consideramos sus errores. No estoy dispuesto a expedirle un cheque en blanco.

Diferí de él cuando, como Presidente del PRD, privilegió las candidaturas externas por encima de los militantes del partido y cuando en la campaña del 2006 manifestó su disposición a que el ejército tomara parte en las actividades policiacas; ésta que afortunadamente rectificó. Hoy difiero de su insistencia en no reconocer lo correcto de la política de alianzas suscrita por la dirección del PRD con el PAN y otras fuerzas, para derrotar al PRI, como se logró en Oaxaca, Puebla y Sinaloa.

En cambio me encantó el "Peje" cuando en una entrevista destacó un par de aciertos de Fox, uno fue el no haberse sometido a las presiones norteamericanas para sumarse a la guerra contra Irak, el otro no lo recuerdo; pero se requiere una gran honestidad y calidad moral para reconocer virtudes en un enemigo, en este caso de Fox, pese a la guerra sucia que desató contra López Obrador.

Nadie es infalible, cierto, pero es importante que, ante el aval acrítico en que ha caído un amplio sector de la izquierda, del PRD y de múltiples ciudadanos simpatizantes suyos, haya quienes estemos dispuestos a sumarnos críticamente a él, con ideas, trabajo y hasta con unos pocos de recursos económicos.

La derrota del PRI en Oaxaca y Puebla, sólo a corto plazo, sacó de sus cargos a dos de los más importantes aliados de Peña Nieto, pero además los peores gobernadores, en un país plagado de malos gobernadores. Un asesino y el principal protector de pederastas de México dejan desde ya de ocupar los más altos cargos de sus estados.

Debe añadirse que estos tres estados, grandes en territorio y población, seguramente no serán escenario de un fraude electoral contra López Obrador en el 2012.

La política de alianzas demostró que el PRI no es invencible y que pese a Televisa, Tvazteca, Salinas, el desaparecido Diego, Elba Esther, el "niño verde" y demás representantes de los peores intereses del país, Enrique Peña Nieto perdió y está en la víspera de una nueva derrota, peor aún a la de Oaxaca y Puebla, cuando en el 2011 en su propio gallinero, enfrente a un candidato común de la oposición, que bien podría ser Juan Ramón de la Fuente, el prestigiado ex Rector de la UNAM, que seguramente barrería al PRI en el Estado de México y quizá hasta provocaría que entre Manlio Fabio Beltrones o Beatriz Paredes surgiera el candiato del PRI a la Presidencia.

El destape anticipado de Peña Nieto está cobrándole la factura, lo cual es otro tema, pero ratifica no sólo lo correcto, sino incluso lo necesario de la politica de alianzas que implementó el PRD en el 2010 y que debe mantenerse hasta el 2011, empedrándole el camino a López Obrador y despeñando a Peña Nieto, que parecía inalcanzable en todas las encuestas y había concitado el apoyo anticipado de toda la oligarquía nacional, que muy por encima de todos sus políticos monigotes del PAN, el PRI, o sus aliados PANAL y Verge Ecologista, indudablemente es nuestra verdadera enemiga.

Los "chuchos" han cometido múltiples errores y hasta tranzas; no escatimemos reconocer sus aciertos.

Ricardo Briseño Noriega. Militante del PRD.

No hay comentarios: